Saltar para: Post [1], Comentar [2], Pesquisa e Arquivos [3]




Leer en la pantalla y leer en un libro, sin embargo, no se confunden ni se suplantan. Internet no sustituye a las prensas, enciende otra fase de la comunicación. Es una geotextualidad, sin principio ni fin, desplegada por su fuerza permutativa y libertad aleatoria. Esa ciudad virtual debería hacer más compartible nuestra ciudad fatal.
Al final, los libros en Internet no son alternativos al libro impresso. Cualquiera que haya buscado los relatos del Conde Lucanor en la Red, sabe que aparecerán veinte versiones dudosas. El libro, además, es un objecto cuya unidad simboliza la integridad de nuestro proprio cuerpo, mientras que el texto en Internet pertenece a la fluidez de la imagen y su mutación. La lectura de un texto impreso supone la  luz de la atención. La del Internet, la luz eléctrica. Pero Internet podrá diversificar las operaciones del arte de leer. Cuando la tecnologia de los juegos electrónicos, que emplea a los jóvenes más creativos, decida invertir en educación, esa suma nos hará mas civiles.

Julio Ortega, La ciudad digital
           Babelia, 12 Dezembro>>

Foto: Mikey G. Ottawa CC

Etiquetas:


Comentar:

CorretorEmoji

Se preenchido, o e-mail é usado apenas para notificação de respostas.

Este blog tem comentários moderados.



RBE


Subscrever por e-mail

A subscrição é anónima e gera, no máximo, um e-mail por dia.



Twitter



Perfil SAPO

foto do autor